La animación japonesa, comúnmente conocida como anime, tiene sus orígenes a principios del siglo XX, cuando artistas e innovadores en Japón comenzaron a experimentar con la técnica del dibujo animado.
Uno de los primeros precursores fue Ōten Shimokawa, quien en 1917 creó uno de los primeros cortometrajes de animación del país, sentando las bases para lo que vendría después.Oten Shimokawa y Junichi Kōuchi crearon algunas de las primeras películas de animación del país.
En la década de 1930, la animación japonesa empezó a ganar popularidad, con la aparición de personajes y series emblemáticos como Norakuro. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés utilizó la animación con fines propagandísticos.Después de la guerra, la industria del anime floreció.
Durante las siguientes décadas, la animación japonesa fue evolucionando lentamente, con estudios y animadores que iban perfeccionando su arte.
En la década de 1930, la animación japonesa empezó a ganar popularidad, con la aparición de personajes y series emblemáticos como Norakuro. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés utilizó la animación con fines propagandísticos.Después de la guerra, la industria del anime floreció.
En los años 30 y 40 surgieron los primeros largometrajes, como "Momotaro, kami no kojô" de 1945, que mostraban un nivel de detalle y calidad cada vez mayor. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial supuso un duro revés para la industria, obligando a muchos estudios a cerrar.




